El déficit público está arruinando el futuro de nuestros jóvenes (y adultos)

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Cumplo con uno de los objetivos de este blog y dejo aquí lo que no cabe en un tuit y algunos datos de esos que de vez en cuando viene bien consultar y comparar.

Es curioso porque casi todo se ha publicado el mismo día, lo cual viene a confirmar que hay que leer la prensa todos los días. Entre otras razones porque al que no lee prensa se le nota demasiado.

Pero no basta con leer, hay que relacionar lo que leemos y sacar conclusiones.

1. Primer titular:

(La AIReF es la Autoridad Independiente de Responsabilidad Fiscal)
Déficit público = Gasto público > Ingresos


La cifra de déficit público se suele presentar en % sobre el PIB, pero no conviene olvidar que al final estamos hablando de millones de euros, millones que se acumulan a la deuda pública.

2. La evolución del déficit público en los últimos años ha sido la siguiente:


3.  La deuda pública ya supera el billón de euros (1.000.000.000.000 €) y el 100% del PIB. Y esta deuda, como todas, no es gratis: hay que pagar intereses a quienes nos prestan el dinero. Y, alguna vez, el capital. Dividan por el número de españoles y se llevarán una sorpresita cuando vean a cuanto nos toca a cada uno.

4.  A la vista de estos datos está claro que cada vez tendremos más difícil incrementar deuda (¿quien querrá prestarnos?)

Pensando en un incremento de ingresos para eliminar el déficit, aunque casi todos los partidos siguen empeñados en seguir subiendo impuestos, la verdad es que lo tienen difícil. Sobre todo a quienes tenemos un sueldo:  ¡ya no podemos más!.

5.   Como la codicia de nuestras instituciones (sí, la codicia, esa palabra que tanto les gusta utilizar cuando se refieren a otros) es insaciable, ahora ya no les queda más remedio que acudir al fondo de reserva de las pensiones: 



6.  En mi opinión nos encontramos ante un círculo vicioso de difícil salida. Confiamos en el sector público (políticos) para que nos cubran todas las necesidades. Lo hagan bien o mal, como en una especie de religión. Pensamos que son dioses que nos pueden resolver todos los problemas. Como los problemas son infinitos todo el dinero para ellos es poco. Como consecuencia no están dejando dinero para los demás. Y cada vez más personas necesitan «su» ayuda. Un resultado de todo esto, por ejemplo, es:




7. Termino (y me permiten el autobombo) con un gráfico que calculo cada año. En él se  puede apreciar cómo el déficit público anual se traslada inexorablemente, cada año, a incrementar deuda:


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