Informe CSD (7). Nivel de endeudamiento y capacidad de pago

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Está claro que los ingresos determinan el nivel de deuda que podemos asumir. Pero está más claro todavía que la deuda solo se paga con lo que queda después de restar determinados gastos a los ingresos. Solo se puede pagar con lo que nos queda después de atender, en primer lugar, los gastos necesarios para vivir. Por tanto, la relación Deuda / Ingresos no es del todo correcta.(Ahora mismo se me ha venido a la cabeza esta expresión que oí a un amigo hace algún tiempo: “me gustaría vivir como vivo, pero pudiendo”). 
Como dijimos en la entrada nº 4, cuando una familia no paga la hipoteca es porque, después de los gastos de alimentación, luz, agua, vestido, etc., NO QUEDA PARA PAGAR EL PRÉSTAMO.
Por tanto, una forma de ver cuánto de endeudada está una empresa es comparar los fondos libres generados con su endeudamiento, ya que solo con los “fondos libres generados” se podrán pagar los préstamos.
Un ratio muy usual para medir el nivel de endeudamiento de las empresas y su capacidad de pago es el de EBITDA/Deuda. Si buscan en Google obtendrán muchísima información (y formación) al respecto.
El EBITDA (Earnings Before Interest, Taxes, Depreciation, and Amortization = beneficio antes de intereses, impuestos, depreciaciones y amortizaciones) es una medida comúnmente aceptada de la capacidad de generar dinero de las empresas.
Se puede entender mejor si decimos que el EBITDA es el resultado de restar a las ventas los gastos necesarios para que se puedan llevar a cabo dichas ventas (compras, salarios, gastos generales, etc.). En nuestro caso, he estimado el EBITDA sumando a los Resultados Ordinarios las Amortizaciones. Las amortizaciones son realmente un apunte contable, NO es un pago en efectivo. Las Amortizaciones miden el “coste anual” de los fichajes realizados años atrás. Si se ficha por 9 mill. a un futbolista por 3 años, los 9 mill. no son gasto del año en que se ficha sino que se divide el importe durante los 3 años que va a durar el contrato: 3 + 3 + 3 = 9. Puesto que esos 3 mill. no son realmente un pago anual en efectivo, podemos sumar esta partida al Resultado Ordinario y obtener, así, el EBITDA.
Si han buscado en Google seguro que han obtenido valores de EBITDA/Deuda de las empresas más importante. En el caso de nuestro fútbol los resultados son los siguientes:


Les puedo decir que a partir de un ratio Deuda/Ebitda > 4 una empresa ya está muy endeudada. Y que un ratio Deuda/Ebitda > 7 hace dudar de la capacidad de la empresa para poder atender su endeudamiento e incluso de su supervivencia, lógicamente dependiendo del sector en el que opere.

Los resultados obtenidos nos muestran el exagerado nivel de endeudamiento del futbol español.

¿Y cómo se llega a esto? Pues una razón, sin duda, es que los clubs saben que nadie les va a exigir el pago de las deudas bajo la amenaza de la desaparición. Así de simple. Salvo que el club pertenezca a una ciudad muy pequeña que no tenga la suficiente fuerza mediática, en cuyo caso es más fácil presionar. Ya se sabe: fuerte con el débil, débil con el fuerte
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